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"Las nuevas políticas de Francia sólo pueden exacerbar el estigma de los romanís y la extrema pobreza en que viven"

Declaró la Alta Comisionada al inaugurar la decimoquinta sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU

Ginebra - EFE - 14/09/2010

La alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, denunció la expulsión de gitanos en Francia, la matanza de emigrantes en México y algunas leyes contra el terrorismo en EEUU como situaciones de especial preocupación en materia de derechos humanos.

"Señalo las nuevas políticas de Francia hacia los gitanos, incluido el desmantelamiento de sus asentamientos y las deportaciones colectivas hacia su país de origen. Esto sólo puede exacerbar el estigma de los romanís y la extrema pobreza en que viven", dijo Pillay al inaugurar hoy la decimoquinta sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

También destacó como preocupante "la situación de los emigrantes que salen de México o transitan por México", a la luz de la matanza de 72 de ellos aparentemente por el crimen organizado.

Y un tercer motivo de preocupación que destacó Pillay fue la práctica de EEUU de autorizar "asesinatos selectivos de sospechosos de terrorismo en circunstancias que desafían las normas internacionales establecidas para proteger el derecho a la vida y el imperio de la ley".

Fuente: Yahoo Noticias

El Consejo de Europa acusa a Francia de estigmatizar a gitanos

En su comunicado fechado en Estrasburgo, la ECRI dijo estar "profundamente preocupada" y decepcionada por la "evolución particularmente negativa" del tema de los gitanos en Francia

El primer ministro francés pedirá al presidente de la Comisión Europea discutir el tema de los gitanos.

Por: Gerardo Lissardy - BBC - París - 25/08/2010

La oficina del Consejo de Europa a cargo de combatir el racismo acusó este martes al gobierno francés de estigmatizar a los inmigrantes gitanos con una ofensiva policial que ha recibido críticas de todos los colores. "En las últimas semanas, declaraciones de responsables de alto rango y acciones del gobierno (francés) han estigmatizado a los migrantes gitanos", sostuvo la Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia (ECRI).

El comunicado de ECRI se suma a la avalancha de reclamos contra la política francesa hacia los gitanos, desde distintos ámbitos: desde Vaticano a los liberales europeos, del partido de Sarkozy, a la oposición de izquierda.

"Profundamente preocupada"

En su comunicado fechado en Estrasburgo, la ECRI dijo estar "profundamente preocupada" y decepcionada por la "evolución particularmente negativa" del tema de los gitanos en Francia. "Una política basada en expulsiones e incentivos para abandonar Francia, incluso asumiendo que se cumplen estándares relevantes de derechos humanos, no puede aportar una solución duradera", advirtió.

En términos generales, el texto recordó que "las políticas gubernamentales o las propuestas legislativas que se basen en la discriminación por motivos étnicos están prohibidas" en el continente. El primer ministro francés, François Fillon, indicó este martes que se pondrá en contacto con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, para discutir el tema de los gitanos.

¿Retorno voluntario?

Desde que se anunció la ofensiva policial en los campamentos gitanos en Francia el 28 de julio, 635 miembros de esa comunidad fueron enviados a su país de origen, dijo el ministro de Inmigración, Eric Besson, este martes. Besson agregó en la emisora Europe 1 que a fin de agosto la cifra de repatriados podrá ascender a 950.

El gobierno francés sostiene que esa política responde a razones de seguridad y que los campamentos de gitanos son centros de tráfico ilegal, abuso de menores, prostitución y delito. París también sostiene que su política respeta las normativas europeas y que las repatriaciones de gitanos de los últimos días fueron "voluntarias", a cambio de pagos equivalentes a US$ 380 por adulto.

Si bien se trata de ciudadanos europeos que pueden entrar a Francia sin visa, el gobierno de Sarkozy argumenta que para quedarse en el país a largo plazo deben tener empleo y permisos de residencia. Sin embargo, los críticos niegan que los gitanos estén volviendo de forma "voluntaria" a sus países de origen. Sostienen que los inmigrantes hallados por la policía en campamentos ilegales que se nieguen a abandonar Francia en los vuelos fletados por el gobierno son amenazados con órdenes de expulsión, sin ayuda económica.

El jefe de la bancada liberal en el Europarlamento, Guy Verhofstadt, aseguró que la ofensiva francesa en los campamentos gitanos es parte de una serie de "eventos tristes para la Unión Europea, cuyos valores han sido ridiculizados". Verhofstadt, ex primer ministro de Bélgica, dijo que el tema deberá discutirse en la próxima sesión plenaria del legislativo continental, que arranca en septiembre.

"Faltas morales"

La política francesa hacia los inmigrantes gitanos también fue criticada desde la Iglesia Católica, con un llamado del papa Benedicto XVI el domingo para "acoger a las legítimas diversidades humanas". Tras ese comentario papal y críticas más directas de otros católicos, el ministro francés del Interior, Brice Hortefeux, anunció su intención de reunirse con el presidente de la conferencia episcopal, cardenal André Vingt-Trois.

Hortefeux también protestó este martes contra las "faltas morales" que se cometen en el debate político francés sobre los gitanos. Medios locales indicaron que ese comentario era una respuesta al ex primer ministro Dominique de Villepin, quien dijo que la expulsión de gitanos supone "una mancha de vergüenza" en la bandera francesa. Villepin es rival político de Sarkozy, aunque ambos pertenecen al mismo partido de centroderecha UMP.

En tanto, la ex candidata presidencial socialista y ex rival electoral de Sarkozy en 2007, Ségolène Royal, sostuvo que el papa Benedicto XVI dio una "lección" a Sarkozy "ante las cámaras del mundo entero".

Las críticas surgieron incluso desde el ultraderechista Frente Nacional francés, cuyo vicepresidente Bruno Gollnisch acusó a Sarkozy de hacer con los gitanos una maniobra electoralista sin sentido. "Las ‘expulsiones voluntarias’ costosas no sirven de nada", indicó Gollnisch en un comunicado, aludiendo a la posibilidad legal que tienen los gitanos repatriados de volver a Francia.

Fuente: BBC mundo

Los eurodiputados arremeten contra las expulsiones de romaníes de Francia

El debate en la Eurocámara finaliza con la decisión de votar el jueves una resolución para condenar estas medidas, apoyadas por todos los grupos salvo por el Partido Popular Europeo.

Estrasburgo - 08/09/2010

Todos los grupos de la Eurocámara salvo el Partido Popular Europeo (PPE) votaron en contra de la expulsión masiva de gitanos de origen rumano y búlgaro de Francia en el debate que tuvo lugar ayer. Juzgaron que las medidas del Gobierno de Nicolas Sarkozy eran discriminatorias y contrarias al Derecho europeo.

Muchos de los eurodiputados, de hecho, llegaron a calificar estas medidas de “inaceptables”, aunque la actitud de la Comisión Europea y de su Presidente, José Manuel Durao Barroso, fue menos dura, algo que le recriminaron algunos eurodiputados, que también le echaron en cara que no hubiese actuado antes condenando estas acciones.

Hasta ahora, las reacciones de la Unión Europea (UE) frente a este proceso de repatriaciones masivas de romaníes, que sólo en el mes de agosto se ha saldado con la expulsión de territorio francés de más de 1.000 personas, se habían limitado a pedir explicaciones y poner en duda la legalidad de las mismas, temiendo que las ordenes de expulsión se hubieran decretado a grupos enteros de personas y no estudiando caso por caso, como ordena la normativa europea vigente (y como aseguran, desde París, que se han realizado).

El debate de ayer en la Eurocámara tenía lugar después de una reunión de Barroso con Sarkozy en el Elíseo y después también de que los ministros de Interior e Inmigración franceses, Brice Hortefeux y Eric Besson, dieran explicaciones ante las comisarias europeas de Interior y de Justicia, Cecilia Malmström y Viviane Reding . El encuentro en la Eurocámara estuvo marcado por la ausencia de muchos de los eurodiputados (sólo asistieron alrededor de cien) y por los ataques al discurso de seguridad recientemente mantenidos por Francia.

El socialista aleman Martin Shultz denunció que lo que estaba teniendo lugar en Francia era “una caza de brujas”. La alemana Cornelia Ernst, del grupo de Izquierda Unitaria Europea (GUE/NGL), consideró que “Sarkozy viola el derecho europeo, la libre circulación de las personas y la Carta de derechos fundamentales”. El ex primer ministro belga, Guy Verhofstadt juzgó por su parte que "lo que pasa en Francia es inaceptable. Pero desgraciadamente no es un caso aislado. Varios Gobiernos están cediendo a la tentación del populismo y la xenofobia", según recoge El País.

Desde París, el Gobierno francés ha criticado la dureza de las acusaciones de los eurodiputados, que el secretario de Estado para los Asuntos Europeos, Pierre Lellouche, tachó de “totalmente excesivas e injustas”.

A pesar de todo, también hubo quien defendió las medidas emprendidas por Francia, como Mario Borghezio, del grupo Libertad y Democracia para Europa (y perteneciente en su país, Italia, a la Liga Norte), quien consideró preciso que alguien “tenga el coraje” de decir que “los ciudadanos de la UE son víctimas de los crímenes [de los romaníes] y no apreciarían tener a los roma como vecinos”.

Sin embargo, los ataques más duros estuvieron dirigidos a la Comisión Europea y a su presidente, a quien el francés Daniel Cohn-Bendit, del grupo de los verdes, instó a admitir que “lo que hace Francia es contrario al Derecho europeo”. El socialista Hannes Swoboda consideró “horroroso” que Barroso no hubiera aludido a esta cuestión (pues el Presidente de la Comisión no fue citó directamente esta cuestión). “Luego vendrán Italia y Hungría y les encerrarán en campos. Es escandaloso e inaceptable”. La comisaria de Justicia, Viviane Reding se defendió diciendo que en la reunión sobre los gitanos que tuvo lugar en Córdoba durante la presidencia española de la UE apenas hubo “dos ministros españoles, un secretario de Estado francés y un ministro finlandés” y que muy pocos países recurren a los fondos europeos disponibles para la integración de los romaníes, según recoge el diario español.

Al final, tanto socialistas, como comunistas, verdes y liberales presentaron un proyecto de resolución para condenar las expulsiones de ciudadanos rumanos y búlgaros que será votada mañana, según informa Le Monde. Barroso, por su parte, mantuvo que “todo el mundo en Europa debe respetar la ley y los Gobiernos deben respetar los derechos humanos, incluidos los de las minorías. En Europa no hay lugar para el racismo y la xenofobia […] Hago un serio llamamiento a no despertar los fantasmas del pasado”.

Fuente: Rioja2.com

Francia replica a la Eurocámara que no suspenderá las expulsiones de gitanos

El ministro francés de Inmigración, Eric Besson, replicó hoy a la severa reprimenda de los eurodiputados por las expulsiones de gitanos subrayando que no las suspenderá y que la Eurocámara se ha excedido en sus prerrogativas

París - 10/09/2010

El ministro francés de Inmigración, Eric Besson, replicó hoy a la severa reprimenda de los eurodiputados por las expulsiones de gitanos subrayando que no las suspenderá y que la Eurocámara se ha excedido en sus prerrogativas.

'Está descartado que Francia suspenda las reconducciones a los países de origen, sean rumanos, búlgaros u otros ciudadanos', afirmó Besson desde Bucarest, en declaraciones emitidas por la emisora de radio francesa RTL.

Besson, quien se encontraba en Bucarest junto al secretario de Estado francés de Asuntos Europeos, Pierre Lellouche, para discutir con las autoridades del país precisamente sobre las expulsiones de gitanos rumanos, defendió que esos procedimientos se ajustan a derecho.

'Francia aplica escrupulosamente el derecho europeo, respeta escrupulosamente la ley republicana francesa y las decisiones judiciales', argumentó.

En cuanto a la resolución adoptada hoy por el Parlamento Europeo que exige a Francia la suspensión inmediata de su política de expulsiones de gitanos, el ministro señaló que, aunque la institución merece sus respetos, se ha excedido de sus prerrogativas y 'nosotros no tenemos que someternos a ese dictado político. No vamos a cambiar nuestra hoja de ruta'.

En paralelo, Lellouche había denunciado 'la enorme burbuja de hipocresía, en Francia y en nuestros socios europeos', porque se culpa a París 'de un problema que no se ha tratado durante diez años y en el que hemos sido los primeros en decir: Europa tiene que movilizarse'.

En una entrevista publicada hoy por el periódico 'Le Monde', el titular de Asuntos Europeos insistió en que 'la libertad de circulación no consiste en instalarse en otro país de la Unión Europea durante meses o años sin tener medios ni recursos'.

'Francia no tiene vocación de convertirse en una ventanilla social, ni acoger a dos millones de personas con grandes dificultades que vengan de otra parte de Europa', añadió.

Por eso, los dos responsables reclaman hoy a Rumanía que dé a conocer 'lo más pronto posible un plan de acción de urgencia para la integración de la comunidad gitana' que permitiría atribuirle fondos europeos.

'Si se cree que se puede desplazar, dentro de la UE, poblaciones en dificultades y ponerlas a cargo de otros países, ellos mismos en crisis, corremos el riesgo de poner en peligro la idea misma de Europa que intentamos construir', advirtió.

Lellouche concluyó, en tono de desafío, que 'si Rumanía no presenta un plan de integración de los gitanos, cada cual sacará las consecuencias'.

La resolución de la Eurocámara, adoptada por una mayoría clara (337 votos a favor, 245 en contra y 51 abstenciones), exige a Francia que 'suspenda inmediatamente' su política de repatriaciones de gitanos rumanos y búlgaros y pone el acento en que cualquier expulsión 'masiva' viola la legislación europea.

Francia ha devuelto en lo que va de año a sus países de origen a más de 8.300 gitanos, un tema que ha generado polémica desde que el presidente del país, Nicolas Sarkozy, lo convirtiera en el centro de un discurso a finales de julio.

Sin embargo, esas expulsiones no son un fenómeno nuevo, ya que el pasado año fueron más de 9.000 los afectados por este procedimiento, que se sustenta en la moratoria establecida por Francia para poner límites al establecimiento como residentes de ciudadanos de los países de la última ampliación de la UE

Fuente: Oranje

Roberto Maroni aplaude la política de deportación de gitanos de Francia, aunque recalca que ha llegado el momento de dar un paso más

El ministro italiano de Interior quiere que sea posible expulsar a ciudadanos comunitarios

Roma - EFE - 24/08/2010

El ministro italiano del Interior, Roberto Maroni, ha asegurado que Italia quiere lograr que sea posible expulsar de los países de la Unión Europea a aquellos ciudadanos comunitarios que vivan en un Estado miembro diferente al suyo y que no cumplan con los requisitos mínimos fijados por la UE para ello. En una entrevista publicada hoy por el diario Corriere della Sera, Maroni aplaude la política de deportación de gitanos que ha emprendido Francia, aunque recalca que ha llegado el momento de dar un paso más.

Así, el titular del Interior habla de la posibilidad de "expulsar a los ciudadanos comunitarios como sucede con los inmigrantes clandestinos, no de repatriaciones asistidas y voluntarias". Maroni precisa que la medida sería válida tan sólo para los inmigrantes comunitarios que "violaran la directiva que establece los requisitos mínimos para aquellas personas que viven en otro estado miembro: renta mínima, residencia adecuada y no estar a cargo del sistema social del país que les acoge".

Maroni recuerda que Italia propuso en el pasado esta medida en Bruselas pero que el comisario europeo de Justicia, Jaques Barrot, se negó por el principio de proporcionalidad, al tiempo que precisó que la única sanción posible para un inmigrante comunitario es la de una "invitación a abandonar el país (de acogida)". Una actuación, ésta última, que según el ministro italiano "sirve para bien poco".

En esta misma línea, Maroni subraya que el próximo 6 de septiembre "volverá a la carga" sobre la medida durante el encuentro de ministros del Interior de países de la UE que se celebrará en París. Sobre si ha observado un nivel de oposición y critica menor ante la actuación del Gobierno francés a la registrada cuando Italia propuso medidas similares en los últimos dos años, Maroni lo atribuyó a "un viejo prejuicio existente en ciertos ámbitos de la izquierda, de la Iglesia y del asociacionismo".

Fuente: La Vanguardia.es

La comisaria europea de Justicia, Viviane Reding, dice que las expulsiones son " una desvergüenza"

"Lo que está en cuestión son los derechos humanos, mi paciencia se ha acabado"

Bruselas - EFE - 14/09/2010

La vicepresidenta de la Comisión Europea y responsable de Justicia, Viviane Reding, calificó este martes de "desvergüenza" la expulsión de gitanos en Francia después de que haya trascendido que las autoridades del país ordenaron a la policía en una circular desmantelar campamentos de inmigrantes, en especial rumanos.

Reding ha anunciado que en las próximas semanas la Comisión Europea abrirá un expediente de urgencia contra Francia por violar el derecho europeo con las expulsiones de gitanos búlgaros y rumanos desde Francia a sus países de origen.

"Esto es una desvergüenza, hay que decirlo muy claramente", aseguró en rueda de prensa Reding.

"No se trata de una ofensa menor en una situación de esta importancia", señaló y citó la gravedad de que dos ministros franceses asegurasen en Bruselas que la medida no implicaba discriminación por raza u origen.

"Estoy convencida de que la Comisión no tendrá otra opción que iniciar un procedimiento de infracción contra Francia", ha afirmado Reding. Mi paciencia se está acabando. Basta ya. Ningún Estado miembro puede esperar un tratamiento especial cuando los valores fundamentales y las leyes europeas están en juego", ha resaltado.

El expediente de Bruselas contra Francia se basará en "la aplicación discriminatoria de la directiva de libre circulación de personas" y en "la falta de transposición de las garantías procedimentales contempladas en la directiva de libre circulación", ha explicado la comisaria de Justicia.

Reding ha explicado que el procedimiento de infracción contra Francia se lanzará en dos semanas y que recomendará al presidente del Ejecutivo comunitario, José Manuel Durao Barroso, que aplique un procedimiento "acelerado" dada la gravedad del caso.

"Es importante que cambien no sólo las palabras sino también el comportamiento de las autoridades francesas", ha insistido. "Es escandaloso que una parte del Gobierno francés venga aquí y diga algo y otra parte del Gobierno haga lo contrario en París", ha lamentado.

Ha recordado además que la Comisión ha seguido muy de cerca los acontecimientos en Francia y se dijo personalmente preocupada por una situación que da la sensación de que la gente es expulsada de un Estado miembro de la UE sólo por pertenecer a una minoría étnica.

"Es una situación que creo que Europa no tiene que volver a ver tras la II Guerra Mundial", ha subrayado.

Fuente: 20 Minutos.es

 

Alemania desmiente el anuncio de Sarkozy de que también deportará gitanos

El presidente francés aseguró en la cumbre de la UE que Merkel pretendía levantar varios campamentos.- Berlín no critica la política de París pero niega que vaya a seguir su ejemplo

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, durante una rueda de prensa en la cumbre de la UE, en Bruselas.- REUTERS

Por: Ricardo Martínez - Bruselas - 17/09/2010

La tensa jornada vivida ayer en la cumbre de la UE a cuenta de la política francesa de expulsión de gitanos concluyó con un embrollo diplomático entre París y Berlín. Tras pelearse a cara de perro con el presidente de la Comisión, José Manuel Durão Barroso, Sarkozy se plantó ante la prensa para subrayar que, pese a la discusión con Barroso, ninguno de los jefes de Estado europeos habían manifestado una crítica directa a su política. Y aludió expresamente a la solidaridad de la canciller Angela Merkel, quien, según él, le anunció que dentro de unas semanas "ella también va a levantar varios campamentos". Poco después, ya en Berlín y ante una posible reacción en su país, el portavoz del Gobierno alemán, Steffen Seibert, negó que Merkel hubiese hablado con Sarkozy en esos términos. París, de momento, no ha reaccionado al desmentido.

Fue el epílogo de un día que ya se preveía especialmente difícil, después de que la Comisión anunciara días antes su intención de abrir un procedimiento de infracción a Francia. Pero el detonante de la discusión entre Sarkozy y Barroso no fue eso, sino la equiparación por la vicepresidenta de la Comisión y comisaria de Justicia, la luxemburguesa Viviane Reding, de las repatriaciones de gitanos con las deportaciones del nazismo. En juego, el derecho de cada uno de ellos a ejercer sus respectivas atribuciones legales.

A gritos

Fue un "intercambio muy macho y viril", en apreciación del primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker. "Los gritos se oían en el pasillo", comentó alguien que estaba fuera de la sala. En conferencia de prensa ambos disimularon su media hora de bronca callejera, sin renunciar a sus posiciones. "La discriminación en la UE es inaceptable" y se va a investigar qué ha hecho Francia, aseguró Barroso."Las expulsiones van a seguir" , insistió Sarkozy.

Un Sarkozy encendido por las manifestaciones del martes de Reding -para quien las expulsiones de gitanos constituyen "una situación que no pensaba volver a ver tras la Segunda Guerra Mundial"- desplegó su artillería verbal de grueso calibre contra la comisaria "por unas referencia históricas que han herido profundamente a los franceses". Comparar aquella hora de la infamia con lo ocurrido en la actualidad es "una injuria, una humillación y un exceso" que requieren una respuesta radical, explicó Sarkozy: "No puedo permitir que se insulte a mi país".

Barroso explicó que a la Comisión no le gustaba nada lo que estaba ocurriendo en Francia y el presidente francés, "le replicó de forma muy agresiva", según una fuente diplomática, lo que destapó la caja de los truenos. "Fue un intercambio muy violento", comentó el primer ministro búlgaro, Boyko Borissov.

El líder de la Comisión, que había tomado distancia la víspera de las palabras de su vicepresidenta y subrayó que ya ella se había disculpado, demandó al presidente francés si también se iba a disculpar su secretario de Asuntos Europeos, Pierre Lellouche, quien durante varios días ha puesto a caldo a la Comisión por osar cuestionar las acciones "del Gobierno soberano de un gran país".

Muy agitados ambos, "no se ahorraron palabras", reveló la canciller germana, Angela Merkel. José Luis Rodríguez Zapatero, habituado al nivel del debate político en España, definió el intercambio como "intenso, pero correcto". Fue el siempre irónico Juncker quien lo calificó de "macho y viril".

"En la pasión del debate se han escuchado palabras exageradas", respondió el presidente de la Comisión a una pregunta en sala de prensa sobre los términos de la virulencia verbal del choque, que él colocó en el ámbito de los últimos días. "La vicepresidente de la Comisión lo ha reconocido. Otros deberían hacer lo mismo". 'Otros' son Sarkozy y Lellouche. El presidente francés aseguró ante la prensa que si alguien había mantenido la compostura en la discusión había sido él. "No quiero entrar en polémicas. Reding se ha excusado por sus palabras injuriosas. Dejémoslo ahí".

Los líderes apoyan a Sarkozy

Sarkozy tenía motivos para mostrarse arrogante. Ninguno de los jefes de Estado europeos manifestaron una crítica a las expulsiones de gitanos ordenadas por el Gobierno francés. Por el contrario, todos ellos coincidieron en censurar a Reding en vez de defender un pilar de la Unión como es la libre circulación de las personas. "La totalidad de los jefes de Estado y de Gobierno se manifestó sorprendido por las declaraciones excesivas de la vicepresidenta", precisó Sarkozy antes de aludir expresamente a la solidaridad de Merkel. "Me ha anunciado que dentro de una semanas ella también va a levantar varios campamentos", reveló con malicia."A ver cómo reacciona Reding".

Más allá del acaloramiento verbal, Sarkozy confirmó que, rectificada a instancias suyas la polémica circular que dirigía a las autoridades a fijarse "en los gitanos rumanos", los desmantelamientos de campamentos ilegales y las expulsiones individualizadas van a seguir en Francia.

Según él, ni en Francia ni en Europa debe haber lugar para las 'villas miseria' (poblados de chabolas) que se elevan en las afueras de las ciudades. "La libre circulación no supone instalación ilegal sin respeto a la ley. Europa no puede cerrar los ojos a los campamentos ilegales. Nadie debe vivir así. ¿Son dignas esas imágenes? ¿Qué tiene que ver eso con la libertad de circulación? Permitiendo eso es como se aleja a los ciudadanos de la idea de Europa".

El presidente no objetó en público a la investigación de la Comisión y aseguró que rectificará lo que sea necesario si la trasposición a la legislación francesa de la directiva sobre la libertad de movimiento contiene errores. "Vamos a seguir trabajando con la Comisión", prometió. "Volverá la normalidad".

Un Herman Van Rompuy particularmente serio resumió en cinco puntos los términos del acalorado debate, sin aludir a las salidas de tono verbales. Señaló que todo Estado de la Unión tiene derecho a aplicar la ley dentro del respeto al Estado de derecho, pero recordó que la Comisión tiene el derecho y el deber de velar por la correcta aplicación de la directiva sobre libre circulación y la no discriminación y el derecho a investigar cómo se hace. Nadie puede cuestionarlo. Abogó por el respeto mutuo entre la Comisión y los Estados e informó que en un futuro Consejo Europeo, los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión discutirán sobre la situación de los gitanos en Europa.

Fuente: El País.com

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Sarkozy vence a Reding y seguirá expulsando gitanos con el beneplácito de los Veintisiete

El presidente francés recibe el apoyo de sus colegas para aplicar la "legalidad" gala

Los jefes de Gobierno de la UE salvan la tensa situación retrasando a un Consejo sin fecha el debate sobre este tema

Bruselas - EFE - 17/09/2010

Francia no sólo no dará marcha atrás en su política de expulsar a los gitanos "ilegales" de su territorio, sino que la mantendrá e intensificará según se desprende de las declaraciones hechas ayer en Bruselas por su presidente, Nicolas Sarkozy. Pero lo peor es que, además, lo hará con el visto bueno de los Veintisiete que ayer, lejos de respaldar las críticas de la comisaria de Justicia, Viviane Reding, que llegó a comparar esa práctica con la de los nazis durante la segunda guerra mundial, arroparon al mandatario galo hasta el punto de darle alas para pisotear a Reding. "No nos hablamos así entre socios europeos", espetó Sarkozy antes de calificar de "inaceptables" las declaraciones de la comisaria. Según aseguró el mandatario de la UMP, que invitó a Reding a llevarse a los gitanos a Luxemburgo (su país), las palabras de la responsable de la Justicia europea resultaron "muy hirientes" y su "deber como jefe de Estado" era "defender a Francia". Ningún jefe de Gobierno de la Unión Europea se atrevió a cuestionarle.

El presidente francés defendió con vehemencia la legalidad de su política de expulsiones de gitanos y dejó claro que piensa continuar con ella, pese a las críticas. "Queremos el desmantelamiento de todos los campamentos ilegales, sean quienes sean los que están en ellos", explicó Sarkozy, quien insistió en que rechaza "la instalación a las puertas de nuestras ciudades" de este tipo de asentamientos "degradantes tanto para quienes viven en ellos como para los vecinos". En su opinión, los campamentos "no son dignos ni de la República ni del ideal europeo".

Sarkozy defendió que sólo una minoría de las personas afectadas por el desmantelamiento de poblados en Francia son gitanas procedentes de otros países y los ilustró explicando que Francia evacuó 500 campamentos "ilícitos" durante el mes de agosto y que de los miles de personas implicadas "entre dos tercios y tres cuartos tenían la nacionalidad francesa" y continúan, por tanto, en territorio galo.

Respecto a la circular del Ministerio del Interior que mencionaba como prioridad el desmantelamiento de los campamentos de gitanos y que terminó por desencadenar la reacción de Bruselas, Sarkozy dijo que fue reemplazada en cuanto él la conoció.

Consenso

Ante esta postura los socios comunitarios se mostraron de acuerdo en que un Estado miembro tiene el derecho y el deber de aplicar su legislación en su territorio en el marco del Estado de Derecho y que, a su vez, la Comisión tiene el derecho y el deber de hacer aplicar las directivas, entre otras la de libre circulación y no discriminación, que son en las que Reding apoya su plan de expedientar a Francia.

Sin embargo, la desafortunada comparación que hizo la comisaria entre la situación francesa y los acontecimientos vividos durante la Segunda Guerra Mundial cuando el martes anunció su intención de abrir ese expediente, permitió a los jefes de Gobierno de los Veintisiete eludir la censura.

Eso sí, formalmente los líderes europeos se comprometieron a discutir en profundidad en otro Consejo Europeo los problemas de integración de los gitanos. "Nadie pone en duda los derechos fundamentales, la no discriminación entre los ciudadanos, no hay divergencias de punto de vista en cuanto a la sustancia", relató al término de la reunión el presidente permanente del Consejo, Herman Van Rompuy. Pero ese grado de consenso no impidió que el ambiente del almuerzo en el que se debatió el asunto se caldeara con la intervención "bastante agresiva" de Sarkozy al dirigirse a Barroso, aunque Sarkozy negó en todo momento haberle gritado.

Fuente: noticiasdegipuzkoa.com

 

Alemania devolverá 8.500 gitanos a Kosovo

Los acogió durante la guerra y ahora el Gobierno de Merkel los repatriará tras firmar un acuerdo con Pristina, pese a su estatus de refugiados

Por: Ramiro Villapadierna - Berlín - 22/09/2010

El presidente francés sabía de qué se hablaba al argumentar que también Alemania evacuaría a población gitana ajena; pero no precisó que en vez de expulsión se trataba de un proceso acordado entre los ministros del Interior de Kosovo y la República Federal, para el retorno -desde este mes- de 8.500 refugiados de la guerra. 

Fuentes del ministerio del Interior confirman a este diario que "en Alemania vive numerosa población gitana y zíngara", muchos vinieron a "trabajar como inmigrantes hace décadas y hoy son ciudadanos alemanes". Pero un número de en torno a 23.000 fueron acogidos como refugiados de las guerras en los Balcanes, "8.500 procedentes de Kosovo" y podrían ser reenviados en los próximos años. Un acuerdo al respecto habría sido firmado en abril entre ambas autoridades de inmigración.
 
"Alemania no está planificando una expulsión masiva", asegura el ministro del Interior De Mazière, en comparación con lo ejecutado por el gobierno francés con el reciente desmantelamiento de campamentos. Berlín subraya que, a diferencia de los gitanos expulsados por Francia, los kosovares "no pertenecen a un país de la UE, lo que les impide moverse libremente por territorio comunitario".
 
Tampoco su presencia es ilegal, se remarca, "ni viven en campamentos, pues poseen el estatus de refugiado" y dependen de las instituciones sociales alemanas.Pero pese a la legalidad del acuerdo germano-kosovar, las repatriaciones están siendo criticadas por los gobiernos regionales de Berlín y Renania del Norte-Westfalia, cuyas autoridades de política interior insisten en que los expulsados no son bienvenidos en el nuevo país, donde en el pasado fueron perseguidos.
 
Difícil situación en Alemania
 
Su situación es difícil en Alemania, "el estatus de refugiado apenas sólo tolera su presencia", dice en Berlín la investigadora del Centro para Investigaciones Antisemitas, Brigitte Mihok, "no pueden buscar trabajo ni estudiar y prepararse", lo que les impone de hecho y de derecho una "estigmatización", que se une a la ya típica discriminación laboral y escolar. Además su estatuto puede ser revocado además en cualquier momento, como ha sucedido ahora con el acuerdo -en vigor desde este mes- y que prevé la repatriación a 2.500 personas por año.
 
Durante la represión y el violento conflicto de los años 90, las poblaciones de gitanos, zíngaros y egipcianos -así como las minorías turca, gorani y bosníaca- fueron atrapados en la pinza del enfrentamiento entre la gran comunidad albanesa y la poderosa serbia, siendo frecuentemente utiliziados por ésta y represaliados luego por la primera.
 
Atendiendo "a las convenciones de Ginebra", advierte en Budapest el director del Centro Europeo de Derechos de los Romaníes (ERRC), Robert Kushen, "no pueden ser reenviados". También Unicef critica que la decisión del gobierno "no considera el bien de los niños", que constituyen la mitad de los refugiados. Y en Kosovo "hoy siguen siendo rechazados por todos, la situación de seguridad (para estos) sigue siendo problemática", aduce Herbert Heuss, del Consejo Central de los Gitanos y Zíngaros de Alemania, frente a las asunciones del gobierno federal. "No hay suficientes alojamientos y apenas puestos de trabajo" para los locales, "menos aún para los expulsados".
 
Fuente: ABC
 
LÁSZLÓ ANDOR

"Creo que lo que sucede aquí es un intento de ganar popularidad de la forma más barata, a costa de un grupo especialmente vulnerable"

"En Europa no debe de haber ningún espacio para el racismo ni la xenofobia"

Picture: AFP

Viena - EFE - 21/09/2010

La Unión Europea (UE) prepara para octubre una conferencia en Bucarest sobre los programas comunitarios de ayuda a la minoría gitana en el continente, aseguró el comisario de Asuntos Sociales e Inclusión, Laszlo Andor.

En una entrevista en el semanario austríaco "Profil", que llega mañana a los quioscos, el comisario aseguró que existen suficientes programas comunitarios para esa minoría, pero Rumanía y Bulgaria no los han utilizado suficientemente.

Por ello, uno de los objetivos de la conferencia, para la que no citó una fecha concreta, tratará sobre fórmulas para "aplicar mejor los programas de ayuda" para ese colectivo.

El responsable comunitario también criticó las expulsiones de Francia de gitanos rumanos y búlgaros, defendidas por el presidente galo, Nicolas Sarkozy.

"Creo que lo que sucede aquí es un intento de ganar popularidad, de la forma más barata, a costa de un grupo especialmente vulnerable. Pero en Europa no debe de haber ningún espacio para el racismo ni la xenofobia", aseguró, según el extracto de la entrevista adelantado por el semanario.

La Comisión Europea (CE) anunció recientemente la creación de un grupo de trabajo destinado a evaluar el uso que hacen los Estados miembros de los fondos sociales comunitarios para mejorar la situación de los gitanos.

Una docena de países de la UE, entre ellos España, han puesto en marcha programas de ayuda a los gitanos, financiados por las arcas comunitarias, con un valor total de 17,5 millones de euros.

Fuente: ABC

Reding insiste en proceder contra Francia por las expulsiones de gitanos

La vicepresidenta y titular de Justicia quiere que la Comisión, con Barroso al frente, se pronuncie en una semana

Por: Enrique Serbeto - Estrasburgo - 22/09/2010

La vicepresidenta de la Comisión Europea y titular de Justicia, Viviane Reding, ha decidido dejar de lado las posibilidades de un arreglo discreto y pactado con Francia sobre la polémica expulsión de los gitanos rumanos e insiste en la opción de poner sobre la mesa de la Comisión, la semana que viene, el dictamen jurídico con las bases de un procedimiento de infracción contra este país.

Lejos de acercarse al camino del apaciguamiento, ayer insistió en que sus servicios «siguen trabajando» en el caso, y que el próximo miércoles a más tardar los demás miembros del Colegio de comisarios, empezando por su presidente José Manuel Barroso, se tendrán que pronunciar sobre un tema que ella se ha encargado de dejar presentado como «una violación de los principios fundamentales del derecho comunitario».

La situación es tan delicada que la Comisión Europea no celebró ayer la reunión semanal ordinaria, como es habitual, y los pocos acuerdos se tomaron por procedimiento escrito. Los rumores —no confirmados por los portavoces oficiales— lo explicaban por la desconfianza de Barroso, que está en Nueva York junto a la también vicepresidenta Catherine Ashton, de modo que Reding habría estado en condiciones de manejar a su favor una reunión clave en vísperas de la llegada del informe jurídico sobre el caso.

De cualquier forma, la comisaria de Justicia sigue en sus trece, dispuesta a llegar hasta el final. Ayer se reunió con la Comisión de Libertades, a cuyos miembros anticipó que el 29 o a más tardar el día siguiente estará listo el dictamen, y que sigue pensando en que Francia violó la legalidad europea. En rueda de prensa posterior insistió en que no considera que fuera criticada por todos los jefes de Estado o de Gobierno en el último consejo europeo —como aseguró el presidente francés— sino que, al revés, se considera «reforzada» en sus posiciones y se permitió hasta matizar sus disculpas previas.

«Como luxemburguesa»

«Dije que lamento la interpretación que se ha hecho de una frase por la que algunos se han sentido ofendidos, precisamente para que no se desviase la atención a cosas que no tienen nada que ver con el problema del que se trata», es decir, la expulsión de gitanos de Francia. Pero para que no hubiera dudas sobre el objeto de su referencia a la II Guerra Mundial explicó que no habló de judíos, ni de alemanes, ni de franceses, sino que «me refería a medidas contra colectivos». Y para mayor énfasis reconoció que «lo dije con la satisfacción de hacerlo como luxemburguesa», una última apostilla contra el Gobierno francés, que se ha tenido que disculpar por las palabras de un senador del partido de Sarkozy en las que afirmaba que hubiera sido mejor que el Gran Ducado «no hubiera existido».

Nadie en Bruselas ignora que la situación deja a Barroso en una posición muy incómoda. Primero trató de proteger a Francia en el Parlamento Europeo, luego se «desvinculó» del discurso de su vicepresidenta, pero ésta presenta las cosas de manera que le obligará a defender la legalidad europea frente a la actitud de París que, a su vez, apoyan otros países. Como reconoció un diputado socialista, «si la Comisión se lavase las manos ahora tendría que explicarlo muy bien, y si Barroso quiere poner en práctica su discurso sobre el refuerzo de las competencias comunitarias sobre la gestión intergubernamental, esta es la oportunidad para hacerlo».

Reding, mientras tanto, se mantiene a flote insistiendo en que Francia «será tratada como en cualquier otro caso que maneja la Comisión, y no seré yo sino el servicio jurídico quien lo califique». Y en cuanto a la decisión de emprender o no un procedimiento de infracción, «es cosa del colegio de comisarios», no de uno en particular.

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